Outlander 2×02: Not In Scotland Anymore

Ceud mile failte! ¿Todavía sufriendo la resaca del Gathering de la semana pasada? Nosotros tampoco lo hemos superado, principalmente a las cantidades indecentes de whisky que tuvimos que tomar después de aquellos casi sesenta minutos a flor de piel. Para resurgir de nuestras cenizas tal ave fénix, el siguiente capítulo de nuestra vida seriéfila va a titularse  ”de sassenach étranger”. ¿Preparados para continuar la aventura? ¡Al carruaje ya que Versailles nos espera!

En la anterior entrega Claire se quedó en 1948 junto a Frank, llegando a Boston tras un túmulo de emociones contenidas y desveladas durante todo el episodio. Las decisiones de una vida ya han sido tomadas y ahora tendrán que vivir con las consecuencias de sus actos, aunque esta parte de la trama por el momento haya estado en standby. Por suerte para algunos y desgracia para otros, se han centrado las energías en el otro lado del Atlántico un par de siglos antes de esos acontecimientos, en la París de 1744 para ser más precisos.

Nuestros mosqueteros escoceses ya están asentados en la sociedad parisina con su plan de intentar cambiar el transcurso de la historia para evitar por todos los medios la destrucción de los clanes en Culloden un par de años después.

Jamie parece haberse ajustado bien a su papel como comerciante vino, pero su rol escondido como jacobita no parece haber sembrado buenos resultados por el momento aunque su llegada a París se produjera semanas previas. Después de la cantidad de sucesos traumáticos sucedidos en los Scots es lo más normal del mundo que Jamie se encuentre en proceso de recuperación mental y física. Por un lado, parece que la herida de su mano después del Jackson Pollock en la que Randall la convirtió parece evolucionar favorablemente, hecho que podemos presenciar en el entrenamiento de esgrima a la escocesa junto a Murtagh en algún lugar público de la capital francesa. Sin más preámbulo que dejarnos una pequeña pista del puzle que están creando sale a colación el ámbito de los duelos: en Escocia,  como bien recordados, están permitidos pero las leyes francesas son más restrictivas en ese aspecto y allí la pena es mucho mayor.

Sin embargo, las secuelas mentales son mucho mayores. El Fuerte William y los recuerdos de Black Jack acechan los recuerdos de Jamie de dos maneras: separación sensorial Randall-Claire y pesadillas o incluso ambas cosas entremezcladas. Preocupada por la salud de su marido, nuestra sassenach -ahora señora de su casa parisina poco acostumbrada al servicio- recurre al herbolario de un personaje peculiar:  Maestre Raymond, sujeto único incluso entre toda la almagama de criaturas parisinas es única en su especie. La conversación es un tira y afloja sobre conocimientos, sospechas mutuas y reconocimiento de méritos relacionados con las hierbas. No obstante, Claire ya se había ganado a este señor como aliado incluso antes de conocerle. El motivo es tan sencillo como que uno de sus mayores enemigos es el Conde de Saint Germain, luego ”los enemigos de mis enemigos son mis amigos”.

A quién más les está costando acostumbrarse a la sociedad parisina es a Murtagh, más reticente al cambio seguramente al no conocer la historia completa sobre evitar el levantamiento. Recordemos por un momento la proximidad de este personaje a Jamie: durante su juventud vivió enamorado de Ellen Mackenzie, quien se escaparía con Brian Fraser para tener una tórrida historia de amor no apobada inicialmente por ninguna de las dos familias. Obviamente los lazos para con su familia, y especialmente con Jamie son muy profundos.

Las plegarias de los Fraser se escuchan y con la correspondencia les llegan noticias de Jared,  quien en vez de concertar una reunión con los líderes jacobitas confinados en París directamente les lleva a lo alto de la pirámide: nada más y nada menos que con Carlos Eduardo (Charles Stuart aka Bonnie Prince Charlie) hijo del desterrado rey Jacobo (James). Si queréis más información sobre los Estuardo y su sino, pincha aquí. La problemática principal de la reunión es que tiene que celebrarse clandestinamente, porque nadie conoce el paradero real del príncipe, así que el lugar de tan especial acontecimiento es…un prostíbulo, así sin más.

El encuentro entre nuestros protagonistas masculinos y el pretendiente al trono escocés pasa de unos temas a otros rápidamente. La pregunta que trasciende de la conversación es la planteada por Bonnie Prince: ¿cuál es la situación en Escocia? Creció en el exilio, pasando sus primeros años en Italia y pese a que ha reunido varios adeptos a su causa, la realidad supera su ficción personal En su fuero interno (y externo) su desembarco en Escocia supondría que todos los hombres unieran su poder contra la corona ingles. El sentimiento de nacionalidad es algo muy arraigado entre los hombres de las Highlands, así como su folclore y todos los aspectos de la cultura y la tierra en la que viven, por ello el apoyo de los ideales de un sujeto que no ha pisado el territorio y que desea ser su soberano es algo que ha de sopesarse con profundidad.

La sinceridad-honestidad de Jamie en lo que a Escocia se refiere es lo que da pie a que Carlos confíe en él. Para poder comenzar una emboscada contra los Hanóver, primero hay que recaudar fondos y un buen inversor podría encontrarse en Versailles. Dicho lo cual, como ya bien sabemos, su Altera Real no puede acceder a la Corte por encontrarse de incógnito en París, así que dejará en manos de Jamie aquello de infiltrarse en la alta sociedad parisina y conseguir dinero para la causa. El objetivo es el Ministro de Finanzas de Louis XV, Monsieur Joseph Duverney.

Se ve que todos los caminos llevan a Versailles, pero la forma de conseguir un pase no es tal fácil como parece. Durante su estancia en París Claire ha entablado amistad con una mujer muy importante en la Corte: Louise de la Tour de Rohan. Esta mujer es otro de esos especímenes irrepetibles con un punto de locura que nos encanta. En una visita a casa de esta última Claire consigue dos cosas muy importantes: un pase de visita a una soirée celebrada en Versailles y un tratamiento de belleza digno de dos siglos después. En esta escena aparece otro de los personaje punteros en esta entrega, la joven Mary Hawkins, una dama inglesa que confraternizará con Alexander Randall, del cual hablaremos con posterioridad.

Llegados a este punto, hay que hacer un pequeño inciso para hablar de Claire y su episodio con la cera. La expresión facial de Jamie al enterarse de la deforestación de su cónyuge es todo, cuanto menos, adorable y lasciva, así pues, como una imagen vale más que mil palabras….

Choses de la vie: Versailles

El espectáculo debe continuar pero en un escenario magnánimo y acorde con el rango monárquico. La vestimenta también tiene que estar a la altura, por lo que el proceso de chapa y pintura es preciso y favorecedor para todos. Como apunte personal, no todos tenéis que estar de acuerdo, Jamie tiene complejo de vikingo: está muchísimo mejor con aspecto natural y un poco salvaje. (Esta cualidad proviene de la serie ”Vikingos” donde a todos los personajes parece sentarles a las mil maravillas la sangre y la porquería repartida por su anatomía).

Todos estamos de acuerdo en que las sedas francesas mejoras significativamente el aspecto de Murtagh, a quien estamos acostumbrados a ver con el kilt y su sencillez escocesa y a Jamie; a quien cualquier atuendo le sienta de vértigo. Ahora bien, Claire se ha llevado el protagonismo sin pestañear. En el segundo libro de Diana Gabaldon ya conocíamos el vestido rojo, pero verlo es una cosa bien distinta. ¡Bravo por Terry Dresbach y su equipo de caracterización!

Nadie diría que una soirée pudiera dan tantísimo de sí. Annalise de Marillac, un fantasma del pasado francés de Jamie hace acto de presencia. Hace unos años, mientras él luchaba allí conoció a la joven y compartieron algo de historia que a Claire no le hizo ninguna gracia. Él retó a un duelo a quien después de convirtió en en marido de Annalise. Y colorín colorado, ¿esta historia se ha acabado?

La separación entre géneros también puede apreciarse más allá del día a día y de los quehaceres matrimoniales. Incluso en una fiesta organizada por la realeza, el género masculino tiene el privilegio de acceder a las actividades más VIP, como puede ser la preparación de Su Majestad Louis XV, quien sufre problemas de estreñimiento en sus reales posaderas. Jamie, tan natural como siempre, le propone que desayune avena para que sus visitas al Monsieur Roche sean más esporádicas. Mientras Claire se queda estableciendo conexiones, un papel bastante fácil dado que el vestido y la pronunciada parte delantera facilitan el trabajo de sobremanera. Uno de sus nuevas amistades de Joseph Duverney, quien queda encandilado con sus encantos.

En un intento por acercarlos, Louise le propone al señor que busque a Claire fuera mientras ésta toma el aire. El afán de aventuras de este personaje va más allá de nuestras expectativas y su concepto de lo erótico nos ha dejado speechless. Por suerte para Lady Broch Tuarach y nuestros estómagos, Jamie siempre está dispuesto a salvar el día.

Después el altercado el Ministro de Finanzas pide disculpas al matrimonio, lo cual les vendrá bien más adelante porque sus palabras textuales son ”que les debe una”. ¿Sacarán provecho de la situación en un futuro? Por el momento se van a convertir en compañeros de ajedrez, ya se verá qué está por venir.

Hay que dedicarle un minuto de silencio a los cisnes que murieron del trauma al ver en pantalla al conocido como nipple dress. Esta maravilla de la naturaleza es cuanto menos, inquietante. Su dueña, Nesle de la Tourelle, sabe sin lugar a dudas llamar la atención de su público.

Internet, por su parte, ha sido incapaz de no hacerse eco de este esperpento de la moda:


¿Pensáis que los acontecimientos no se han ido de madre todavía? ¡ERROR! Las nuevas procedentes de Escocia no son para nada nuevas. El Duque de Sandringham aparece en escena disculpándose por lo ocurrido a Jamie en Fort William. Él tenía que ser el encargado de conseguirle a Jamie la dispensa y el levantamiento del precio de su cabeza, pero acorde con su testimonio, Black Jack le persuadió para que le entregara dicho documento. Y todo lo demás ya es historia: latigazos, violaciones y traumas.

Si su presencia ya es poco aceptable, sus noticias no acompañan para nada. Jack Randall sigue vivo. La fuente de esta información es su hermano pequeño, Alexander Randall, contratado como secretario por el Duque. ¿Corre peligro Jamie? ¿Debería compartir Claire la información?

Pese a tratarse de un capítulo de continuación y presentación de nuestras tramas y personajes, ha habido algunas partes que se han ido agregando de forma algo inconexa y esperamos que se vaya arreglando con el transcurso de la temporada porque después de la season premiere las expectativas estaban muy altas. Para no dejar pie a posibles malas interpretaciones: no ha sido un mal capítulo, todo lo contrario, es simplemente un apunte sobre la interconexión de las tramas y su continuidad.

Aquí tenéis la promo del capítulo 2×03 denominado “Useful Occupations and Deceptions

 

À bientôt!

Por @LauraDarcy_

 

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