The Flash 2×21: ”The Runaway Dinosaur”

¡Hola, speedters! La honda del acelerador de partículas ha provocado que nos quedemos en mute porque es demasiado lo que se nos viene encima de cara a la finale. Preparad vuestras mallas, que allá vamos.

ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS SOBRE ”THE RUNAWAY DINOSAUR”

Sit, Barry. Sit.

El acelerador de partículas 2.0 patentado por Harry Wells 2.0 ha hecho que la versión beta del strike que dio lo poderes a Barry y al resto de metahumanos sea curiosa cuanto menos. Nadie sabe lo que ha pasado con Allen, se ha evaporado como quien no quiere la cosa. ¿Qué habrá pasado con él?

Central City

Los West, el señor Allen, Cisco y Wells están paralizados en el sitio donde los dejamos en la anterior entrega. En principio se culpa a Wells por haber causado todo lo ocurrido cuando llegan a la conclusión de que hay dos piezas que les faltan en el puzzle. ¿Qué ha pasado con Wally y Jesse?

Ambos están desmayados y parece que la suerte no está del todo de su parte. El chico se despierta rápidamente y ella parece haber caído en coma, en el mismo que tuvo sumido en el sueño a Barry durante meses. ¿Coincidencia?

En un momento, visto y no visto, Cisco vislumbra a Barry perdido en un croma en medio de una tormenta, perdido vete tú a saber dónde. Luego llegaremos a él. Este hecho da esperanza al resto del Team Flash para diversificar la tarea pues Harry se desvive por el estado de su hija, Allen senior sigue paralizado por haber perdido a su hijo y Joe intenta poner algo de cordura en toda la situación. Por todo ello, el doctor Allen es el encargado de cuidar de la chica comatosa y Harrison y Cisco de encontrar la forma de traer de vuelta a Flash.  El problema viene cuando los guionistas deciden meter a un metahumano porque sí, porque les cuadra y les parece chachi meter a un metazombie despertado por el acelerador de partículas.

Girder aka quien hacía bullying a Barry en el instituto y estaba locamente enamorado de Iris, fue uno de los personajes que más quebraderos de cabeza le dio al Team Flash ha resurgido como un monstruíto errático que quiere exactamente lo mismo que en la primera temporada: a su beloved Iris. 

Mediante una especie de electroshock Cisco es capaz de localizar a su amigo desaparecido. Trata de traerlo de vuelta, pero Barry se niega a volver. ¿Por qué será? Por otro lado, Girder trata de localizar a Iris yendo a los sitios donde la encontró en su aparición previa: primero destroza el Jitters y luego va directo a su casa.

Wally no parece tener secuelas tras el incidente, por lo que le mandan a casa y como si nada hubiera pasado con él. Un dato curioso es que mientras Iris y Joe esperan que el psicópata aparezca por la puerta, el padre le pregunta a su hijo con toda la ”naturalidad’‘ del mundo que si se siente diferente. Hello?

La estratagema está muy clara: arrastrarlo a los laboratorios donde Cisco inventará algo para salvar el día y que el pobre muchacho pueda descansar en paz. Obviamente, su plan no funcionará del todo bien y el factor sorpresa será el que arregle todo el embolado que se les han venido encima.

¿Speedland?

Parece ser que Barry ha sido arrastrado aun bucle dominado por la Speed Force, es decir, una especie de purgatorio de sus pecados por así decirlo. Básicamente, sus poderes intentan decirle algo; vamos, golpe de zapatilla básico de abuela a tiempo y se hubieran ahorrado tanto drama.

Por turnos; Joe, Iris, su padre y su madre se aparecen consecutivamente para hablar de sus problemas relacionados con los poderes. La raíz de todo aquello fue el no poder evitar que su madre muriera, el sentimiento de culpabilidad por no haberlo conseguido sigue postrado sobre sus hombros.

Uno a uno, van acercándose al quiz de la cuestión. Joe le da la bienvenida, Iris le habla de su pasado, su padre va indagando un poco más llevándole de esa manera a la tumba de su madre. En el momento en el que está acompañado por Iris-Casper en el lugar donde se besaron la primera vez -antes de evitar el tsunami en Central City, es donde Cisco abre por primera vez el portal para hacerle volver a ellos, pero no le es posible porque tiene que elegir entre hacerlo en ese momento siendo plenamente humano -sin poderes, o esperar a resolver toda la carga que acarrea y conseguir cazar a la sombra que va corriendo por la ciudad.

Finalmente, la speed force transformada en su progenitora hace que por fin lidie con sus problemas. En una enternecedora escena con su madre, retoman un libro que ella le leía a Barry de pequeño llamado The Runaway Dinosaur”. Un detalle hay que resaltar es que durante toda su estancia en este universo del impasse, todos pero absolutamente todos los factores que han aparecido en su vida le han dicho ‘‘Sit, Barry. Sit’‘, que viene a significar que se relaje, que tome un momento para coger aire, mirar a su alrededor y así poder seguir adelante. Ese complejo de Oliver Queen no es sano para nadie.

Después de una catarsis emocional como esta, donde Barry ya no tiene que culparse por lo que le pasó a su madre porque de una forma u otra no pudo parar lo que el destino tenía planeado para ella. Por fin es capaz de seguir adelante con su vida tras haber atrapado a la propia sombra de su pasado. Dickens estaría orgulloso.

Run, Barry. Run.

El arma inventada por Cisco no acaba de funcionar bien. Por suerte para ellos, intentarán volver a conectar con Barry. La diferencia es que esta vez lo conseguirán y harán la diferencia. Para los WestAllen enamorados de esta pareja, ¡estáis de suerte! Ella trae a Barry de vuelta, haciendo que se concilie consigo mismo.

Lo consiguen. Ojo que si lo consiguen. Aleluya madrecita del señor la de vueltas que están dando para que este señor consiga recuperar sus poderes. 

¿Recordáis a Ginder? Sí, ese señor de metal que nos recuerda al personaje del Mago de Oz. Está a punto de dar la tabarra total por conseguir a la chica. Barry aparece en el momento perfecto y le manda a pastar en el nanosegundo que tarda en dar vueltas a su alrededor y freírle el poco cerebro que le queda.

Después de todo lo que ha pasado, parecen haberse olvidado de que Zoom sigue en la ciudad dispuesto a hacer que el mundo se arrodille ante él. En el final, vemos #WestAllen visitando la tumba de Nora Allen, ambos por primera vez. Barry le lleva flores y el romanticismo rebasa nuestras pantallas.

Lo siento, de verdad que lo hago, pero si hay algo en esta vida que no soporto es a Iris West. Más aún el hecho de que para que Barry siguiera adelante tapara la herida por la muerte de su madre con el amor que le profesa a Iris. ¿En serio? La co-dependencia parece real. Sin embargo, para gustos colores, chicos. Supongo que a muchos de vosotros os gustará esta pareja.

Finalmente, Zoom y Caitlin aparecen en escena. Lo que queda de la humanidad de Jay Garrick está dispuesta a volver una y otra vez a la doctora Snow, queriendo que se una a su cruzada. No obstante, no quiere que le conteste de inmediato porque tiene que dar su discurso de malote a la marabunda de metahumanos que se ha traído de T-2. 

¡Eso es todo amigos! La semana que viene más y mejor.

Por @LauraDarcy_

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