Shameless 7×01: Family Meeting

En todas las casas se cuecen habas, y en la de los Gallagher calderadas. Nuestra família destructurada favorita ha vuelto y es que no sabes lo que echas de menos esta serie hasta que sale Frank Gallagher meando en la pared llamándote idiota por no acordarte de como acabó la sexta.

¡Bienvenidos a la séptima temporada de Shameless!

DONDE CABEN DOS CABEN TRES

La temporada empieza con los… ¿Svevin? ¿Kevelana?.. EL TRÍO LALALÁ. Lo que apuesto que empezó para salvar al personaje de Svetlana y darle salero a la relación en decadencia de Kevin y V, se ha convertido en una de mis tramas favoritas desde el final de la pasada temporada. Y es que mucho “triangulo amoroso” en muchas series, pero esto sí que es un triángulo de verdad. Uno donde todos sus vértices están unidos entre sí.

Mientras que la relación entre Kevin y Veronica parecía ir en picado hacia abajo, el personaje de Svetlana se quedaba relegado a un segundo plano tras la barra del Alibi. Una pareja que habíamos adorado por encima de nuestras posibilidades y que nos había dado muchos de los momentos más bizarros y divertidos de la serie, había que rescatarla. Por su parte Svetlana, esa que nos había caído tan mal en sus comienzos cuando llegó para meterse, literarmente, en medio de Mickey e Ian, parecía tener mucho más potencial desde hace un tiempo. Así que lo mejor era unir estas dos vertientes y esperar el resultado. Y como era de esperar, está siendo de lo más curioso y divertido. No está muy trillado esto del poliamor, tríos o como lo queramos llamar, así que todo puede sorprendernos.

Ahora que parece estar establecida la relación, llega la cara menos divertida de ella, los conflictos. Y es que ya sea por los propios integrantes (durante mucho tiempo han sido solo Kev y V) o por los factores exteriores (a día de hoy este tipo de relaciones siguen siendo casi un tabú), la cosa se va a complicar. Tal vez no YA, pero tarde o temprano. Mientras podemos disfrutar de los buenos ratos, como el del elefante rosa (hasta ahora le tenía miedo a los elefantes rosas por culpa de Dumbo. Ya, no) y de lo que puede dar de si esta recién descubierta faceta de Svetlana con los números (de aquí a dos días nos los hace ricos, o al menos, menos pobres xD) Tal vez deberíamos hacer a Svetlana Ministra de economía aquí en España. Total, peor no nos puede ir.

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS RECONOCIDOS

Lip sin darse cuenta (o sí, pero le dio igual) fue haciendo honor a su apellido y en entró en una espiral que se lo fue tragando a pasos agigantados. El Gallagher es un gen dominante en esta familia y eso provoca que todos tengan sus taritas. Y la de Lip, es el alcohol. Es más fácil que veas a Lip con una cerveza en la mano, que a Fiona sin pareja (¡Oh, vaya, en este capítulo todo ha sido al revés!).

La perdición del segundo tercero de los Gallagher fue aquella profesora de la que sabemos más bien poco desde hace la vida. Tenemos ya muy vistas ese tipo de relaciones “imposibles” y sabemos el fin fatalista que suele tener todas. La relación se acaba, uno de ellos (o los dos) entre en depresión durante y tiempo, y después si te he visto no te acuerdo. Bueno pues eso es lo que pasaría si ninguno de ellos fuera Lip. En este caso, este señorito, con antecedentes familiares de… TODO, se terminó de dar a la bebida. Porque sí, antes de que se pusiera seria la cosa, Lip ya bebía demasiado.

Por suerte, Lip tiene un padre. Y por suerte, no es Frank. El que ejerce de padre “algo mejor” desde hace algún tiempo es el profesor Youens. Cierto es que le ha dado casi tantas alegrías como dolores de cabeza a Lip, pero al final del día es él quien más se preocupa por el chico. Así que fue él quien lo dejó literalmente en la puerta de Alcoholicos Anónimos y el mismo que lo recogió al salir, para después seguir intentando ayudarle y proponiéndole un futuro. Y como todo en esta serie, la buena racha y control de Lip se acabará llendo a la mierda paseo, y probablemente lo haga de una forma explosiva, como siempre lo hace. ¿Necesita Lip alguien que le devuelva la esperanza en las relaciones de nuevo, y de camino lo mantenga a raya? Si aparece esta persona, ¿será la que provoque la recaída? ¿Podría ser Mandy la que volviera? OJALÁ.

WARRIOR

Queen F. Reina y señora de la grandeza. Warrior. Esas son algunas de las cosas que aparecen si la buscas en Google. O que al menos, deberían aparecer. Fiona ha demostrado temporada tras temporada, que es ella la que al final del día tira realmente del carro de los Gallagher. La que los mantiene relativamente a raya, la que los cuida. Por eso, no es de extrañar que cuando deja un poco de lado su faceta familiar, para preocuparse por sí misma, todo acabe patas arriba.

Después de ser plantada en el altar por su pareja número chorrochocientos, Sean, un dogadicto que trataba de engañarnos a todos pero solo se engañaba a si mismo, Fiona no quiere más tíos. Al menos por ahora. Pero es lo que dice Lip en la cafetería y en lo que lleva más razón que un santo: Fiona no suele duran mucho sin pareja. Es un hecho. Y mira que tiene motivos para negar, renegar y volver a renegar de los hombres, pero es como si necesitara tener a alguien en su vida siempre. Es más con Sean, casi se podría decir que buscaba una especie de figura paterna que siempre le ha faltado tanto. Pero en resumen Fiona suele necesitar tener a ese alguien, tal vez una vía de escape de su vida y familia. ¿Cuánto durará esta nueva condición? No sería de extrañar que pronto metieran un nuevo pretendiente para ella. O quien sabe, incluso alguno antiguo, el propio Sean. Solo que esta vez estaría bien verla más decidida y demostrando que cuando dice “no más tíos” es “no más tíos”. Aunque sabemos que el Gallagher siempre tira al monte.

El personaje de Queen F es muy fuerte, no hay nada más que ver cómo se encarga de mantener el orden en la cafetería cuando empieza a cundir el pánico. O como no duda en arrastrar a Frank a la calle cuando descubre que ha vuelto y no estaba muerto como todos esperaban pensaban. Fiona necesita relajarse, cosa difícil. Pararse y cuestionarse que quiere realmente hacer con su vida. Es muy joven todavía y aun sabiendo lo necesario que es en su casa el dinero que gana, ¿no tiene aspiraciones? ¿Sueños? ¿Un trabajo soñado? Está a tiempo de remediarlo, o eso quiero pensar. Fiona necesita cosas buenas en su vida.

CORTANDO POR LO SANO

Qué bonito es el amor adolescente. Qué bonito es cuando empiezas a conocer tu cuerpo y el de otros. Qué bonitas son las primeras veces. Qué bonito es todo hasta que descubres que la chica con la que sales no se te quiere meter entre las piernas porque la tienes… rara. Esa podría ser un modo perfecto para cargarte a un chico en pocos segundos.

Puedes ver el momento exacto en el que se le rompe el corazón

Pero Carl, nuestro pequeño pero ya gran Carl, es mucho Carl. Por eso mismo no duda en ponerle remedio a este problemita después de una, no menos que curiosa, charla con sus hermanos. Todos circuncidados, por cierto. Y otra con Frank, la cual cuenta como un cero a la izquierda, para variar. Hasta el propio médico trata de convencerlo de que la intervención no es esencial. Pero Carl quiere lo que quiere y aquí el amigo desentierra el dinero necesario de donde parece que lo tiene plantado, y al ataque. Eso sí, y sonará burro, pero yo no sé si han operado a Carl o han pelado un chorizo, porque yisus christ.

MALA HIERBA NUNCA MUERE

Recordemos como acabó Frank en el último capítulo de la sexta temporada: Haciendo puenting involuntario. Y no es para menos, ya que una vez más hizo lo que mejor saber hacer, ser Frank Gallagher. También es verdad que gracias a él Fiona no sé casó con el drogata/mentiroso de Sean (Pro Gus por aquí), pero estamos de acuerdo en que no fueron formas. Y es que Frank es así. O lo adoras o lo odias. Posiblemente lo odies, no pasa nada, todos lo hacemos.

Cabe destacar el principio de capítulo, donde nos encontramos a Frank nadando en un piscina cual bebé en la portada de Nirvana, viendo flotando momentos recientes de su vida, como a Fiona vestida de novia, a Debbie con su bebé todavía colgando del cordón umbilical, a Carl con una escopeta, a Liam en modo Bob Marley,  a Ian siendo muy…..militar, a Lip siguiendo sus pasos en cuanto a alcóholico se refiere…etc. Y llegó el momento de despertar de este sueño (de Resines) y qué mejor manera de hacerlo que haciendo una Gallaghada, porque en realidad Frank ha estado durante un mes en coma en el hospital y mientras le están limpiando su mini Frank, aquí el señor se despierta para agradecérselo a la enfermera (Mención especial a esta señora cuya reacción ha sido priceless).

Después del susto de los 150.000$ que le han dicho que tiene que pagar de factura, Frank abandona el hospital (con silla de ruedas robada incluida) y sin recuerdo alguno de cómo ha llegado a esa situación, visita a nuestro trio Lalalá en el Alibi, donde por supuesto las caras de poker al verlo aparecer son dignas de un cuadro del Munch. Las mismas caras que pondrá el resto de su familia a lo largo del capítulo, por lo que os podéis imaginar el caso que le hacen a su padre, exacto ninguno. Es por eso que Frank nos deja perlas y estrategias dignas de McGyver para poder subir a la segunda planta de la casa o incluso para conseguir una cerveza de la nevera.

Y es que algunas cosas no cambian aunque llevemos 7 temporadas, y el odio hacia Frank Gallagher es un claro ejemplo de ello.

ÉRAMOS POCOS Y PARIÓ LA PELIRROJA

Porque una boca más para alimentar en esta familia es justo lo que necesitan los Gallagher. ¿Cómo cerramos esta boca? Abandonando a la niña de apenas meses en la puerta de la estación de bomberos; pero al ser casi aplastada por el camión se da cuenta que no es un buena opción. Wow Debbie, hacía falta que se abriera la puerta para darte cuenta que no era lo más adecuado. Es por eso que tiene que recurrir al gen característico de su familia para conseguir dinero. ¿Cómo lo hace? Se pone a trabajar. Ah no, que eso no es una opción decente. Mejor nos ponemos en modo cleptómana con carritos de bebé, que cuestan más que los coches de segunda mano que te encuentras en el Ocasión del polígono industrial de tu pueblo, para luego venderlos en el equivalente al wallapop americano.

Es con este dinero con el que decide ayudar en los gastos económicos de la casa. Ah, que tampoco. Que la niña para dormir las 8h que recomienda la OMS contrata a una mujer africana para que se lleve a su hija mientras ella duerme. Y el premio a la madre del año es para…DEBBIE GALLAGHER.

DE BI’S VA LA COSA

¿Y que trae la nueva temporada para nuestro pelirrojo bipolar? Well not Mickey Milkovich. Ba-Dum-Tss. Lo sé, el chiste ha dolido, soy de esas personas que siguen esperando que vuelva.  Pues no, sin Mickey a la vuelta de la esquina Ian sigue con el bombero artístico (y no por su cuerpo, es que es de hacer bellas artes el muchacho) pero si me preguntáis (que ya sé que no así que me respondo sola) esta relación va a durar menos que un pensamiento cuqui en el cerebro de Shonda Rhimes. Ian sospecha de su pareja aún a pesar de haber quedado con una chica de su pasado. Y es que cuando el río suena…es por lo que decide seguirlo junto a Lip, y así descubrir que Ian puede ser bipolar, pero su novio parece ser bisexual (eso o que se alegra mucho de ver a una amiga de la infancia…)

Posiblemente la tenga Ian, pero de goma.

Pues así ha vuelto nuestra familia disfuncional favorita! Os esperamos la semana que viene con la review del segundo capítulo. Y haced el favor de no hacer Gallaghadas.

Atentamente: Las jefas de Enfus.

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